Cascadas de Agua Azul

En medio de la pluviselva chiapaneca, en un área que los indios tzeltales conocen como Montañas de Agua, se abre paso el pequeño río Agua Azul, vertiente del río Tulijá, que a su vez desemboca en el río Usumascinta.

En medio de la pluviselva chiapaneca, en un área que los indios tzeltales conocen como Montañas de Agua, se abre paso el pequeño río Agua Azul, vertiente del río Tulijá, que a su vez desemboca en el río Usumascinta. El nombre del río se debe a que en cierta parte de su recorrido al mar, el agua en su caída ha formado hoyas en la roca calcárea de manera escalonada, que en lenguaje geológico se conocen como “gours”, donde los remansos de agua adquieren un hermoso color azul turquesa.

El fenómeno se debe a que la roca calcárea esta compuesta de varios tipos de sedimentos, pero principalmente de carbonato de calcio e hidróxido de magnesio, ambos de color blanco o beige. Por ley natural cuando la luz penetra en el agua ésta filtra todos los colores menos el azul, que llega al fondo y se refleja de nuevo a la superficie. El resultado es tan impresionante que Agua Azul ha tomado auge turístico en los últimos años.

La gran cantidad de visitantes sin un control adecuado, provocó que 1980 Agua Azul se declarara Zona de Protección Forestal y Refugio de Fauna Silvestre y más tarde Reserva Especial de la Biosfera. En las cataratas se permite nadar, en los alrededores acampar. Río arriba se puede practicar rafting y es un sitio muy popular para excursionistas, observadores de aves, pintores y fotógrafos.

Puede llegar por carretera desde Palenque, que está a 69 kilómetros, o San Cristóbal de las Casas, que está a 200 kilómetros. Se recomienda visitar las cascadas en la época seca (de diciembre a julio) ya que es cuando el sol constante les da su color característico, aunque en la época de lluvias el aumento del caudal también es hermoso. Use ropa ligera y zapatos para caminar, la temperatura promedio es de 25º C. En las comunidades más cercanas puede encontrar artesanías y comida típica.