El Porfiriato

¿Quién iba a imaginar que dentro de las muy leales y liberales filas del ejército juarista se encontraba un dictador en ciernes? El controvertido Porfirio Díaz fue durante su juventud un importante activista que se oponía a la dictadura de Santa Anna, y que se enlistó en el ejército juarista durante la Guerra de Reforma en la ocupación de Oaxaca. Su carrera militar fue vertiginosa y en la famosa batalla del 5 de mayo en Puebla, como Brigadier General, fue capturado por la armada francesa pero logró escapar.

¿Quién iba a imaginar que dentro de las muy leales y liberales filas del ejército juarista se encontraba un dictador en ciernes? El controvertido Porfirio Díaz fue durante su juventud un importante activista que se oponía a la dictadura de Santa Anna, y que se enlistó en el ejército juarista durante la Guerra de Reforma en la ocupación de Oaxaca. Su carrera militar fue vertiginosa y en la famosa batalla del 5 de mayo en Puebla, como Brigadier General, fue capturado por la armada francesa pero logró escapar.

Sus hazañas militares no pasaron desapercibidas ni para Juárez ni para Maximiliano. Ambos le ofrecieron cargos de alto rango que el rechazó, aceptando sólo el de Comandante del Ejército Central por la causa republicana. Una vez instaurada la república, Juárez y Díaz contiendieron por la presidencia en las elecciones de 1867 y 1870. Díaz perdió en ambas ocasiones, sin embargo en las de 1870 acusó a Juárez de fraude y le declaró la guerra.

Al morir Juárez, Díaz aceptó el interinato de Lerdo de Tejada con renuencia y se retiró de la vida política aunque mantuvo gran influencia en el ejército. Más tarde regresó como diputado por Veracruz y cuando Lerdo de Tejada intentó reelegirse, Díaz tomó las armas y se alzó con la victoria en 1876. Desde entonces a través de elecciones donde la oposición era intimidada o prácticamente inexistente, y exceptuando un breve periodo durante el que un militar amigo suyo gobernó por él, Díaz ganó las elecciones constantemente durante 34 años.

Díaz creó un gabinete al que llamó "los cientificos" porque se apoyaban en la filosofía política positivista. Así, durante su gobierno la prioridad fue el desarrollo rápido de una economía comercial industrializada y la creación de una clase proletaria probadamente capaz de soportar tal desarrollo. A pesar de tener tintes progresistas, esto significó que se prefiriera importar mano de obra europea calificada antes que educar a los nativos, a los que de hecho se optó por exterminar poco a poco.

México parecía estar viviendo una época de progreso y orden, donde la dependencia de los E.U. era casi nula. Incongruentemente Díaz apoyó la existencia de las arcaicas haciendas (como único reducto de una clase alta educada mexicana) y la explotación de los trabajadores, censurando a traves del ejército cualquier clase de disidencia. El Porfiriato es recordado como uno de los episodios más negros de la Historia de México.