Arte Rupestre en el Desierto

Cuando lanzamos la mirada desde la comodidad de un moderno cuarto de hotel hacia el desierto que se extiende al norte, podemos apreciar sin dificultad la belleza minimalista de esta tierra, pero quizá no nos detengamos mucho a pensar en todo lo que hay más allá de la primera montaña, porque parecería que no es mucho. Pero Baja California y su desierto esconden en algunas de sus rocas y cuevas valiosas evidencias de una larga historia de colonización y supervivencia.

Cuando lanzamos la mirada desde la comodidad de un moderno cuarto de hotel hacia el desierto que se extiende al norte, podemos apreciar sin dificultad la belleza minimalista de esta tierra, pero quizá no nos detengamos mucho a pensar en todo lo que hay más allá de la primera montaña, porque parecería que no es mucho. Pero Baja California y su desierto esconden en algunas de sus rocas y cuevas valiosas evidencias de una larga historia de colonización y supervivencia.

Las pinturas rupestres de Baja California fueron realizadas hace por lo menos 8000 años y pueden catalogarse dentro de las más grandes del mundo por su tamaño. Constituyen una herencia cultural de suma importancia ya que dan muestras de presencia humana en Baja California mucho antes de lo que se pensaba, lo que nos hace preguntarnos ¿quiénes eran? y ¿cómo y cuándo llegaron los artistas hasta el centro de la península?.

Poco se sabe. Hace escasos 20 años se comenzaron a investigar y estudiar de manera sistemática, aunque hay referencias sobre ellas que datan del siglo XVIII. En su gran mayoría representan figuras antropomorfas y zoomorfas pintadas en rojo, negro, blanco y amarillo, y se encuentran esparcidas en un gran número de cuevas y paredes de roca en enclaves de las montañas de San Francisco, Guadalupe, San Juan y San Borja. Poseen un estilo propio muy distinto a las pinturas rupestres de Europa o incluso a las de un poco más al norte, en Estados Unidos.

Se trata probablemente de uno de los pueblos más antiguos del continente, origen de tribus posteriores: los Pericues, Cochimíes y Guaycuras. Se sabe que fueron cazadores, pescadores y recolectores seminómadas, y que su población era abundante. Dominaban el arco, la flecha y los bumeranes. El tamaño, la elaborada ejecución y la composición revelan que se trataba de una sociedad con un grado de complejidad raro en un sitio tan aislado y agreste.

Puede encontrar guías y transporte para ver el arte rupestre partiendo de Los Cabos, pero no hay abundancia de excursiones organizadas, por lo que le sugerimos rentar un carro y manejar hasta el lugar. Las más cercanas a Los Cabos se encuentran próximas a Todos Santos y La Paz.