Mérida, Yucatán

Mérida es una pintoresca y romántica ciudad, razón para visitarla por sí misma y como punto de partida ideal para descubrir de cerca los atractivos naturales e históricas de la zona. Recomendado para los amantes de sitios históricos auténticos, Mérida (la Ciudad Blanca), le invita a caminar por sus amplias avenidas, flanqueadas con magníficas mansiones que datan de los años de oro de la industria del henequén.

Mérida, ciudad capital del estado de Yucatán, está ubicada en la parte norte de la península del mismo nombre. Se sitúa a 320 km. al noroeste de Cancún y a 120 km de la ruinas de Chichén Itzá. A 35 km. al norte de Mérida se encuentra Puerto Progreso. Puerto Telchac está en la misma dirección a 62 km. Hacia el noreste están Celestún, Sisal y Hunucmá. Y hacia el sur y el sureste están los sitios de Umán a 18 km. y Ticul a 84 km.

El Aeropuerto internacional de Mérida, Manuel Crescencio, está ubicado a 14 km u 8 millas al sureste del centro de la ciudad.

Conquistada por Francisco de Montejo en 1542, T´ho, la ciudad antigua Maya, fue el lugar donde se fundó Mérida.



Precediendo la fundación, hubo dos intentos fracasados de conquistar la Península de Yucatán por Francisco de Montejo. El primero, en 1526, prometió la victoria de la batalla en Chauca. Sin embargo, este intento tuvo un final desastroso y Montejo tuvo que retirarse con su ejército bajo el hostigamiento constante de líderes locales.



En 1531, Francisco de Montejo envía a su hijo, que invadió Yucatán hasta Chichen Itzá, y declaró este lugar como la Capital Real de Yucatán Español. Sin embargo, los mayas se levantaron contra él y, después de ser atacado, el ejército español escapó a Honduras, dejando Yucatán bajo el completo control de los mayas.



Finalmente en 1540, Francisco de Montejo padre invade nuevamente la zona apoyado por un gran ejército, e instala su capital en la ciudad maya T´ho, que cambió después su nombre a Mérida.

El edificio más viejo de la ciudad es la casa de Franciso de Montejo, construida en 1542. Su casa y la catedral más vieja sobre el continente americano del año de 1556, fueron construidas en la plaza central o Plaza de la Independencia, también llamada Zócalo.



En el Zócalo usted puede ver también el asombroso Palacio del Gobernador, con sus enormes pinturas de mural, ilustrando con colores vivos la historia de Yucatán.



Al salir de la plaza central, a lo largo de las avenidas, usted verá numerosas mansiones coloniales mantenidas maravillosamente, que han sido las casas de familias ricas durante la época de la industria del henequén. Algunas de ellas son usadas todavía como casas, pero la mayoría se adaptaron para negocios y tiendas que ofrecen toda la clase de mercancías.

Los numerosos parques y plazas son uno de los rasgos más encantadores de Mérida. Ejemplos de ellos son la Plaza Central y el Parque Hidalgo, lugares perfectos para tomar un descanso en la cafetería al aire libre, cuyas mesas se extienden por el parque.



Casi todas las tardes y sobre todo el domingo, los parques se llenan de actividades y usted puede disfrutar de la música regional y del baile que se ofrece gratis y que es parte fundamental de la cultura en Mérida.