El General Cantón y su Palacio

De todas las mansiones que engalanan el Paseo Montejo en la ciudad de Mérida, la Casa de Cantón es la más reconocida por su exquisita estética neoclásica que se despliega majestuosamente en la esquina de dicha avenida con la calle 43. Sin embargo, quizás muy pocos conocen el origen de su nombre.

A partir de entonces el general Cantón contó con el reconocimiento de Porfirio Díaz y ganó popularidad en el estado como parte de la fracción conservadora, llegando a ocupar la gubernatura en dos ocasiones entre 1898 y 1902. Gracias a la visión progresista (aunque etnocentrista) del Porfiriato, el mercado nacional se abrió a la inversión y tecnología extranjeras, y el general Cantón pudo invertir parte de su fortuna en la construcción de una línea ferroviaria entre Valladolid, Mérida y Progreso para transportar henequén y otros productos de exportación.

Al término de su mandato el general Cantón se retiró y decidió vender su ferrocarril para construirse una pomposa residencia en un área moderna y elegante de reciente creación en la ciudad de Mérida. Durante el Porfiriato la moda era “europeizar” a México, por lo que encargó el diseño y construcción a arquitectos y contratistas italianos, quienes concibieron la residencia en un estilo beaux arts ecléctico que estaba causando furor en Europa. Todos los materiales y detalles para su decoración fueron traídos del viejo continente, incluso el primer elevador de la península, de diseño y fabricación alemana.

El general Cantón falleció en 1917 y heredó la residencia a sus descendientes, quienes la vendieron al gobierno yucateco en 1932 para solventar su difícil situación económica durante la decadencia del henequén. Primero funcionó como escuela y luego como residencia de los gobernadores de Yucatán, pero desde 1966 el edificio lo ocupa el Museo Regional de Antropología e Historia, que contiene una importante colección de arte prehispánico Maya.

Por su belleza y magnificencia no pocos la han llamado palacio, pero dejando a un lado las definiciones, es indudable que la Casa de Cantón es la joya del aire aristocrático que la blanca ciudad de Mérida tiene.

El general Francisco Cantón Rosado nació en Valladolid, Yucatán en 1833 en el seno de una acaudalada familia propietaria de haciendas ganaderas. Quizás motivado por proteger sus tierras de la insurgencia Maya en el sur de la península, tomó la carrera de las armas y participó destacadamente en la ocupación de Chan Santa Cruz (hoy Felipe Carrillo Puerto en el estado de Quintana Roo), acción con la que el gobierno federal logró extinguir la resistencia Maya en la llamada Guerra de Castas.