El sitio de Labná es de los más pequeñas en la Península de Yucatán, pero aquí se encuentra el mundialmente famoso Arco de Labná, tallado en piedra. Los edificios están construidos en el asombroso estilo Puuc, con profusa y detallada decoración, además varios de ellos están muy bien conservados.

El apogeo de Labná data de entre los años 600 – 900 D.C. Las ruinas se componen de tres edificios principales: El Palacio, El Arco y El Mirador. Existen varios Sac-Be (caminos mayas) que entran al sitio.



El Palacio tuvo cuando menos dos pisos, con varios cuartos y columnas de piedra. Este es el edificio Puuc más largo que se ha descubierto, tiene más de 120 metros de largo. Adentro en sus paredes se encuentran numerosas representaciones del Dios Chaac. Hay un Sac-Be que conecta directamente al Arco Principal con El Palacio.



El Arco es la entrada del sitio arqueológico y es una obra maestra de la arquitectura Puuc. El arco tiene 12 metros de ancho y 6 metros de altura. Hay un pequeño cuarto a cada lado del arco, se cree los usaban los guardias. Todo el arco esta ricamente decorado con figuras talladas en piedra.



El Mirador fue descubierto en 1840 por John Stephens. Es un gran monumento que tenía estatuas de jugadores de pelota (fueron robadas después del descubrimiento del lugar).

Se encuentra a 29 km. al sureste de Uxmal, a una hora desde Mérida en la Península de Yacatán. El sitio arqueológico de Labná se puede encontrar muy fácilmente, aún en coche rentado. Además de explorar toda el área al sur de Mérida, podrá visitar las hermosas ruinas de Uxmal y Kabah. Desde Cancún, puede ir a Labná por la carretera Valladolid – Mérida. Después de Valladolid son 5 horas manejando, considerando que viajará por caminos pequeños.

Labná se puede visitar durante todo el año. Es recomendable que aproveche su visita para explorar otras ruinas mayas que se encuentran al sur de Mérida.