Alrededor del año 1518, el territorio que conocemos como México estaba conformado por diversas naciones indígenas, unas más civilizadas que otras. Dentro de ellas la más poderosa era la nación nahua, descendiente de la tribu de los mexicanos y que hoy conocemos como aztecas. Para entonces los aztecas habían logrado extender su imperio, al que llamaban Anahuac, desde la mitad de lo que hoy es México hasta Nicaragua.